
Contra todo pronóstico, los cielos se abrieron y volvió el buen tiempo a la cordillera suiza. En esta jornada atravesamos algunos de los puertos y los valles más espectaculares de este precioso país en el que parecía que todos los moteros nos habíamos echado al monte. Cientos de motos, de todas las clases y colores nos encontramos en el Grimsel Pass, el Nuffenen Pass, San Gotardo, Oberalp Pass, Albula Pass, Bernina y los Grisones en un día que tardaremos en olvidar. Como guinda, y ya en Italia, subimos el mítico puerto del Mortirolo para cerrar una jornada de 13 horas en moto y casi 500 kilómetros de curvas.
Mañana cambio de tercio, los Dolomitas nos esperan.
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